Los webactores dan las primicias

La tecnología ha avanzado a una velocidad trepidante. Los usos y maneras de comunicar se transforman a un ritmo nunca antes experimentado. Los llamados lectores -simples receptores de la información- se han convertido en usuarios capaces de intercambiar, generar, comentar y participar en la generación de los contenidos.

Estos webactores, denominados así por Francis Pisani y Dominique Piotet en La alquimia de las multitudes, son grupo heterogéneo y diverso, integrado por millones de usuarios, que al establecer relaciones entre sí generan por sumatoria un valor adicional, basado en sus propias experiencias y aportes.

Quisiera detenerme en este concepto de webactores. Pareciera que más que leer, lo que desean esas multitudes es expresar, y la facilidad del uso de las herramientas se lo ha permitido, como señalan Musser y 0’Reilly: “simplicity drives adoption”.

El monopolio del manejo de la información ya no es exclusividad de los grandes medios. Pisani y Piotet insisten en que los fenómenos sociales creados por el uso de la red son transformadores.  Hoy se habla de ecosistemas de comunicación, donde las empresas deben entender atender a unos usuarios que consumen pero que también producen contenidos.

Recientemente hemos visto hechos muy noticiosos en los que quienes dan las primicias no son los reporteros –como había sido costumbre-, sino los ciudadanos que suben las informaciones a la red.

Por ejemplo, asesinato de Osama Bin Laden, fue anunciado por el blogero Sohabil Athar a través del Twitter. Estos últimos días el mundo vio el deceso de Muhamar Gadafi, a través de videos y fotos captadas por los propios combatientes en Libia.

Apartando el dilema ético por la difusión de imágenes tan cruentas por parte de las empresas mediáticas e incluso el debate de cómo murió, fueron los webactores quienes revelaron al mundo la  caída del líder libio a instantes de haber sucedido.

El hecho de poder ser partícipes a través de un simple click, alimenta de alguna forma al ego. El poder decir: yo estuve allí, tengo fotos y videos y lo voy a dar a conocer al mundo es algo a los que pocos se resisten. De allí tal vez el éxito de este sistema comunicativo basado en compartir información.

El producto final es obra de muchos –la llamada multitud de la que hablan los autores- y la plataforma informativa no está reservada exclusivamente a los expertos. Esta colectivización de la información es definitivamente es un fenómeno completamente nuevo  que cambia los paradigmas establecidos.

Como bien señalan Pisani y Piotet la transformación es indetenible y continuará en la medida en que evolucionen las tecnologías y en la que se den innovaciones producto de nuestras prácticas y usos.

Claudia Delgado Barrios

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: